
El cambio climático es un asunto que debe tomarse con gran seriedad. Se cree que en el 2050 la temperatura en la Tierra tendrá una variación de cuatro grados.
De hecho, de acuerdo con estudios de la Organización de las Naciones Unidas, desde la era industrial hemos tenido esa misma modificación; la cuestión es el periodo tan distinto entre uno y otro cambio.
Hay una aceleración en el calentamiento global, fruto del desarrollo industrial, ligado estrechamente a los hábitos de consumo de una sociedad capitalista, que prefiere las energías no renovables, nicho a la vez apetecible como mercado y amenaza para la sobrevivencia del ser humano.
Las modificaciones al clima causan sequías, tormentas, inundaciones y olas de calor, con efectos drásticos en la producción agrícola y sus consecuencias secundarias, como la migración masiva.
El pico de calor más elevado se dejó sentir de 1998 a 2008. Es muy probable que esté vinculado a la emisión de gases tipo invernadero, que procura mitigar el Protocolo de Kyoto, al cual no se han adherido los Estados Unidos y China, principales consumidores de energía no renovable. Alienta que en su pasada visita Xi Xinping haya firmado un acuerdo con Barack Obama para reducir la emisión de hidrofluorocarbonos, pero no es suficiente.
México y Chihuahua no son la excepción a las afectaciones por el cambio de clima. Al celebrarse el Día Internacional del Medio Ambiente se alertó sobre las serias afectaciones al ciclo de lluvias en gran parte del territorio estatal (Ojinaga, 78.2 mm; San Francisco de Borja, 4.4 mm)
Sobre todo, se hizo hincapié en la necesidad de que todos sin excepción participemos con acciones que procuren el cuidado del medio ambiente.
Tiene razón el gobernador César Duarte. "Ahora más que nunca necesitamos promover una cultura de respeto y cuidado al medio ambiente; legislar es fundamental, pero lo que realmente hace posible que esta cultura se arraigue es motivar una nueva actitud en donde todos participemos por igual. No se trata sólo de enseñar a los hijos, sino de predicar con el ejemplo".
La actitud resulta toral para modificar el grave deterioro del medio ambiente.
Leyes nuevas de protección al clima promulgadas en Chihuahua en los últimos meses y acciones de gobierno impulsan ese cambio de actitud.
Un nuevo sistema de transporte con menos emisión de gases, vialidades rápidas, hábitos nuevos de consumo en las escuelas por parte de los niños, reducción de basura y su reciclado son acciones gubernamentales e individuales.
Las acciones de gobierno son importantes, pero deben trascender al ámbito personal. La educación es una excelente vía para ello. La otra, sin duda, la mejor, es el ejemplo.
Se deben modificar hábitos de compra prefiriendo productos con empaque mínimo, reciclar, reutilizar, mejorar la eficiencia energética en casa, sustituir electrodomésticos por aquellos de bajo consumo, imprimir sólo lo necesario, caminar.
Es urgente asumir estas conductas responsables con el medio ambiente.
El cambio climático es una realidad. No es asunto de ciencia ficción.
En estos momentos hay una alerta del Sistema Nacional de Protección Civil por el calor extremo en Baja California, Sonora y Chihuahua. Se prevé una temperatura por encima de 40 grados.
En verdad, hay que tomarlo en serio.